Publicado en Cocina, Estilo de vida, hogar

Capirotada de Mamá

Solo soy yo o ustedes también ya notaron que este año lleva prisa. No puedo creer que ya entramos en cuaresma, yo siento que apenas me comí el tamal de la candelaria y ahora ya vamos a la rica y tradicional capirotada.

Pero todo sea por continuar con el legado y las tradiciones jajaja.

Esta receta tal vez no sea la mejor que puedas encontrar en internet, pero sí es la mejor del mundo para mí, pues la receta de mi mamá. La porción de ingredientes que les comparto es la que yo preparo para mi familia de dos, pero ustedes pueden multiplicarla si gustan.

INGREDIENTES:

8 panes torcidos, bolillos, pan francés, birotes o como le llamen ustedes.

1 barra de mantequilla

1/4  gramos de pasitas

1/4 gramos de cacahuate tostado 

1 plátano macho

250 gramos. de queso chihuahua o menonita

3 conos de piloncillo (del oscuro)

1 rama de canela

2 clavos de olor

750 mililitros de agua

PREPARACIÓN:

En una olla coloca el piloncillo, la canela, los clavos de olor y el agua, prende a fuego alto y cuando comience a hervir baja el fuego. Cuando tengas lista la miel apaga y reserva.

Precalienta el horno a 180ºC

Por otro lado, corta el pan en rebanadas de 2 centímetros o más y úntalas con mantequilla por ambos lados, tuesta cada rebanada por ambos lados y reserva.

Es importante que el cacahuate que utilices no tenga sal porque cambiará el sabor final por completo (creeme que ya lo experimenté y no me gustó tanto). El plátano macho córtalo en rebanadas y ralla el queso.

Para comenzar, engrasa con mantequilla el molde refractario en el que hornearás la capirotada, verifica que quepa todo el pan rebanado. (también se puede preparar en la estufa en una olla o sartén que tenga fondo grueso) 

Coloca una capa de pan dentro del molde refractario, baña con la miel, por encima de los panes esparce las pasitas, los cacahuates y el plátano macho, termina con una capa de queso rallado, repite las capas de pan, miel, frutos y queso hasta terminar con todo los ingredientes. 

Al final cubre el molde con papel aluminio y hornea por 1 hora. Antes de sacarlo del horno revisa que todo esté bien cocido, que la parte de arriba esté ligeramente seca, dorada, pero que esté ligeramente húmeda.

Deja reposar fuera del horno por una hora más sin destapar y listo, puedes comerla a temperatura ambiente o fría, tal y como le gusta a mi papá. 

Que no te falte un vaso de leche bien fría para acompañar.

Buen provecho y feliz tiempo de cuaresma.